Parecía que no, pero al final llegó la lluvia, y la verdad es que llovió estupendamente, cosa de 120 l/m. a un ritmo ideal, salvo en algún momento puntual, (que mira por donde mi pillo a mí en mitad de la calle, y acabé como una sopa) en el que parecía que como dice Abraracurcix el cielo se desploma sobre nuestras cabezas.

Así que tocaba dar una vuelta a ver como estaba el monte. Y estaba empapado, con las gotas de agua desprendiéndose de las ramas.

Salió hasta la fuente del Gollisno, sí, la cascada, pero con muy poca agua, la que sí que manaba a espuertas es la fuente que sale en la entrada de la cueva.

Y un poco mas arriba, el barranco lucia así.

Y como hacia tiempo que no hacia este tipo de fotos, me entretuve un poco en el mismo sitio.

Ya de vuelta, en un patinazo, acabé justo abajo de la senda, y como también caía agua, pues a seguir afotando.

En el mismo punto con un disparo de flash.

Se aprecian ademas de las estelas que forma el agua, las gotas que a iluminado el flash.