Los margenes de los ríos son una muestra de la exuberancia de esta región, pese a la presión maderera y agrícola, aun se percibe la riqueza natural. En alguna tramos de los ríos, el agua baja en calma, y si ademas no hay alguna piragua cercana, los reflejos son un espectáculo.

Hay veces que las condiciones de la luz solo permiten siluetas.

Pero en otras se consigue mucho mas detalle.

En algunos tramos, donde la tala de maderas o la agricultura a llegado al rio, aun quedan algunos arboles sueltos, y se pueden aislar.

Las oropéndolas aprovechan algunos arboles para instalar una colonia.

Seguimos con las simetrías.

Cualquier árbol sin hojas sirve para descasar, y observar lo que sucede alrededor.

Subiendo a Villanueva, una piragua iba delante nuestro y gracias a ello se puede apreciar la escala de los arboles en ese tramo.