Algo que abunda por la zona son los barrancos, algunos llevan el nombre de valles, y otros son valles en si mismos. El  valle de rio Turia tiene rincones fantásticos, y no solo en la senda de los puentes colgantes, aunque parece que solo tengamos ojos para ese rodal. Aunque dado lo visto, prefiero que se queden por ahí, y dejen el resto del termino para los que nos gusta encontrarnos el monte tal y como es, y no con la porquería que últimamente aparece alrededor de las sendas, como las dichosas toallitas húmedas, (hay que ver traseros mas delicados tienen algunos), y no solo alrededor, el último domingo en un tramo de la senda que va hacia el Cerro Negro tuve que ir dando saltos para no pisar las cagadas que algunos depositaron en medio del camino.

Bueno al tajo. Esta vista del rio Turia no la conocía, hasta que comencé a pasar este verano por ahí.

La siguiente es mas conocida, aunque no desde este punto.

No se si me quedo con la primera o la segunda. Y las siguientes no van de valles si no de Vallejos, pues así se llama el paraje que se muestra. Desde Zagalamuela.

Desde el mismo sitio, y aprovechando el bigma. Hay que ver los antiguos pobladores de Chulilla, la de ribazos que construyeron.

Y sacando aun mas el zoom.

Lo dicho, hay muchas sendas que recorrer, solo esperemos que cuando la gente se entere sea menos sucia.