Este año, la temporada de lluvias viene cargada, hay agua en todas las quebradas, y las sendas son un lodazar, cuesta caminar por ellas, la verdad es que no llevo muy bien esto de estar pisando barro a todas horas, a parte de llevar un par de kilos de peso en cada pie, los esbarones están al orden del día, hay que andar con mucho cuidado si no quieres acabar con los pies por encima de la cabeza.

A parte de estas pequeñas minucias, es una gozada ver las quebradas con agua, el año pasado estaban secas. Cuando llegue la primera mañana a Bajo Miel, después de desayunar y antes que bajaran Gregorio y Lidia, me fui a ver la quebrada que hay al lado de la finca de Urcinia, no sin que antes ella me advirtiera de la culebras, que aquí no son tales, aquí un mordisquito de cualquiera de ellas causa algo mas que dolor, aun recuerdo una aventura del año pasado en la que una víbora candela se nos acercó a hacernos una vista mientras nos preparábamos para dormir muy cerca de aquí.

No se si desparecieron a mi paso o no, la verdad es que no me encontré con ninguna.

Lo que si encontré es la quebrada con una buena cantidad de agua, el año pasado aquí solo habían libélulas. Fue un gusto hacer algunas fotos en este lugar, aunque con los contrates tan grandes que me encontré el sensor de la cámara se quedó muy justo.

Unos días después quede con Fabio para subir al salto Kiki, el año pasado pese a intentarlo, me quede sin poder ir allí. Cuando llegamos a Cerro Banco, no te esperas que un lugar así aparezca, aunque el aspecto de los árboles avisa que estas en un lugar especial.

Conforme te vas acercando la humedad va subiendo, y la niebla se va haciendo presente.

Hasta que los arboles se abren y se ve la cascada, en algunos sitios he leído que es el salto de agua de mayor altura de Panamá,

La cantidad de agua que se levanta es tal que mucho antes de llegar al fondo del barranco estábamos completamente empapados, y la cámara chorreando agua.

Por que no se trata de niebla, si no de gotas de agua en suspensión.

Me contaban que este año el río lleva mucha agua, hacía mucho tiempo que no bajaba así, me quedo con las ganas de bajar al fondo y darme un baño, pero el caudal, no lo hace aconsejable, debe ser una maravilla descender por el barranco, pero para ello habrá que venir en el verano tropical

Me ha parecido un lugar mágico, seguro que alguna este lugar es el origen de alguna historia ngöbe, pero tendré que esperar a la próxima ocasión para conocerla.