En Yaviza, casi los ríos son como las calles de la población pues por ellos discurre el trasiego de gente mercancías, me contaban que durante el verano, cuando llueve menos y el caudal de los ríos baja, es muy complicado para ellos transportar sus productos, pues las canoas en muchos tramos tocan suelo y hay que arrastrarlas, y en los casos en que va muy cargada tienen que trabajar de los lindo.

Afortunadamente para mi, durante mi estancia allí, los ríos es podían navegar sin ningún  problema. Durante los trayectos que hicimos, aproveche para hacer algunas fotos, ahí va alguna, de las riberas del Chucunaque y alguna calle de Yaviza.

Aunque parece que la piragua va lenta, todo sucede muy deprisa, y cuando te das cuenta has dejado la población atrás

Aunque en otras ocasiones si que se puede anticipar el disparo, por que los arboles se ven desde lejos.

Y ya en Yaviza algunas de las calles de verdad.

En esta discoteca me hice un par de cervezas, aunque a las horas que yo estuve por allí no había mucho público.

Otro trocito de una calle.

Y al otro de la “calle mayor”, el Chucunaque, estaban haciendo la colada.

Y con esta entrada de momento me despido del Darién, hasta la próxima ocasión, en la que espero conocer mas a las gentes de estas tierras. De momento las ganas de volver son muchas.

Estaban reparando la carretera que, aunque según me decían, siempre esta en reparación y siempre esta fatal, me gustaría, por ellos, que lo sufren a diario, que esos 200 km que hay hasta Panamá costasen menos de las siete horas que pasé en el autobús.