Cuando llegamos a Bellavijaguell Terremoto y yo, lo primero fue ir al puesto del Senafront a comunicar nuestra llegada, y una vez hecho nos acercamos a ver al maestro, resulta que en este caso es un Emberá que se licenció como maestro y regreso a su pueblo a desarrollar su profesión. Allí ha formado su familia, y de momento no piensa en cambiar de lugar.

Nos enseño la escuela, y allí estaban varios agentes del Senafront colaborando en la limpieza del colegio, uno de ellos había venido unos días antes en el mismo autobús que yo. Están quince días en un puesto y cambian a otro.

De camino al colegio Terremoto venia un poco detrás de mi, y como en Yaviza, Corozal y Naranjal, veníamos por las aceras de cemento por las que se camina sin pisar el barro que se forma con las lluvias, cosa que en esta época del año es normal que pase todos los días.

Mientras me enseñaban las artesanías, aproveche para hacer alguna foto a las artesanas, que como los Ngöbe, mantienen un semblante muy serio.

De regreso a la piragua, Terremoto me propuso subir a Nuevo Mogote, es una comunidad que está cosa de medio kilómetro aguas arriba, y se llama Nuevo, porque en el año 2010 lo que era Mogote se inundó y decidieron cambiar de emplazamiento, ahora están en lo alto de una loma.

Mientras subíamos estaba lloviendo un poco.

Y cuando llegamos ya no llovía.

Fuimos directos a casa de Belisario, como no podía ser de otra forma también es familia de Terremoto, este hombre tiene familia en todos los sitios.

Fue durante años dirigente en la comunidad, pero lo ha dejado en favor de los jóvenes, me cuenta que los Emberá de esta zona viven del ñame y del plátano, pero que los precios han bajado mucho, este año están cobrando cosa de 0,10$ por plátano y puesto en el camión, en Yaviza. Le cuento las diferencias que veo entre Soloy  con los Ngobe y el Darién como las aceras de cemento en las calles y la electricidad, aquí esta llegando a casi todas las comunidades a lo largo de los ríos, de hecho me dice que en poco tiempo va a llegar a Nuevo Mogote, la trocha ya esta abierta y los postes repartidos. Pese a eso me cuenta que los caciques durante su periodo de mandato, aprovechan para embolsarse mucha plata a costa de proyectos comunitarios que se promueven, los patrocinadores no realizan un control demasiado exhaustivo, y se aprovechan de ello, cosa que también sucede en la comarca Ngöbe.

Hemos almorzado en su casa, y me he despedido, no sin antes quedar para la próxima ocasión.