En ocasiones, cuando voy de vuelta por el monte, y por la razón que sea no he hecho ninguna foto, me da por “afotar” los pocos arboles que quedan en pie, buscando contrastes, o como en este caso de camino hacia las toscas desde Sote, que forman una diagonal y con un poco de imaginación, junto con el camino que sube desde la izquierda una punta de flecha.

El caso en no volver a casa de vacío.

Un poco después de hacer la anterior se pasa por al lado de este pino, y es cuando se echa de menos el APS-C de la Nikon que quedó en casa, por que el fondo no queda todo lo desenfocado que me habría gustado.

El mismo día antes de llegar a Sote se pasa también al lado de este otro pino, y aquí con la ayuda de darktable y un par de zonas se juega con la luminosidad oscureciendo las coscojas y se separa el pino.

Y en otra ocasión al pasar por aquí, el sol creaba esta linea de sombra, que ayuda a llevar la vista al fondo.

Y otro día al llegar a la central del río Sote, me giré hacia atrás y me encontré con que no era el único que andaba por estos andurriales.

Y aunque parece que tenia interés en acercarse, no acababa de verlo claro, en un par de brincos se planto en la parte de arriba de la roca, y ahí se quedó.

No volví a verlo, hasta que hace unos días en el ultimo recorrido que hacía antes de que las olivas me lo impidan durante una temporada, ahí estaba otra vez en el mismo rodal. Aunque no tengo foto del momento.