Hoy como ayer es jornada de trabajo en la granja de Bajo Miel, y hoy es le día de trabajo en el que viene un técnico del patronato de nutrición, y también como todos los días cuando me levanto Ursinia ya se ha ido, así que vuelvo al recorrido que hice ayer, y parece que al final he conseguido memorizarlo, pues he llegado arriba sin perderme.

Me lo parece a mi o esta mañana hay una luz especial, o es un poco mas temprano,y como esta noche ha estado lloviendo siento que el ambiente esta un poco especial, cuando llego al campo de arroz que cruza la senda de camino hacia la granja, me percato que las sombras dejan iluminadas algunas plantas y otras la tapan, destacando las primeras.

Cuando llego a la finca de Ursinia, no la encuentro, así que me acerco a la granja, y me la encuentro preparando el desayuno junto a Lidia, Ursinia corta algún trozo de yuca

Y lidia esta preparando arroz.

El técnico ya ha llegado, la faena de hoy es preparar un semillero de achiote, y seguir la construcción de un rancho para gallinas ponedoras. Hermenegildo se pone a limpiar el terreno para el semillero.

Mientras Gregorio, Salomón (el técnico) y yo  empezamos a plantear los apoyos del rancho, Santiago cuando regresa de Caricho se une a nosotros.

Ursinia ayuda a Hermenegildo con el semillero

Y mientras nosotros seguimos marcando los hoyos para los postes del rancho, había algunos hechos, pero han cambiado la orientación, pues estaba muy expuesto a los vientos.

Después de marcarlos, toca hacerlos, así que cuando el hijo de Lidia y Gregorio baja con la pala coa, Gregorio se pone a hacer los hoyos.

Mientras el terreno para el semillero ya esta casi preparado.

Hermenegildo deja las semillas en los surcos

y Santiago cubre las semillas con la mano.

Mientras nosotros hemos plantado tres postes, no ha habido tiempo para mas. La comida esta preparada; arroz, esta vez con carne de cerdo (esta mañana han matado uno en Caricho, y Santiago a bajado a por un poco de carne), y por supuesto guineo. Salomón se ha ido en seguida. A mi me esta costando bajarme, pues ya no voy a volver a subir, el en un par de días salgo de Soloy. Al despedirme me hacen prometerles que he de volver a visitarles, y Hermenegildo me invita a pasar unos días en su casa, así que tendré que regresar.